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lunes, 19 de enero de 2026

Nostalgia



Y ahí estaba yo, tirado en un suelo bastante sucio de un corredor universitario, esperaba con ansias allí recostado a una columna esquinera. Mi corazón se aceleraba con cada segundo que pasaba, me preguntaba a mis adentros, ¿habré hecho bien en venir?, y por mi cabeza solo pasaba el hecho de que haría si se llegaba a molestar por estar ahí sin aviso previo. Pero mi sonrisa respondía de por sí cualquier pregunta que surgiera en mi cabeza, no había duda que pasara por mi mente que los latidos acelerados de un corazón enamorado no pudiera callar.

Recién había cumplido mis diecinueve años, me sentía algo poderoso, no por algo en especial y especifico, solo sentía que nada podía detenerme, que la vida era más que solo dudas y miedos que ante todo pronóstico podría usar como combustible para lograr cualquier cosa que me propusiera. Por esos tiempos, entre mis dieciocho y diecinueve años, me encantaba ahorrar del dinero que me daban mis padres mensualmente y poder ir a comprar grandes cantidades de ropa en oferta, recuerdo claramente que por mi delgadez siempre me fue fácil conseguir ropa para mi en cualquier tienda. Ese día decidí viajar con mi camiseta de rayas horizontales blancas y azules, jeans negros y mi chaqueta negra que tanto adoraba para ese entonces, no importaba el clima que estuviera haciendo, amaba usar esa chaqueta en todo momento y lo mejor de todo es que combinaba con cualquier ropa que usara.

Un hilo de esa chaqueta sobresalía de ella en la parte del antebrazo. Siempre la usaba con las mangas dobladas hasta los codos, en ese momento, ese hilo era mi distracción ante la ansiedad que presentaba en ese momento, una ansiedad linda y que solo me hacía sonreír a cualquier desconocido y desconocida que pasaran por ese pasillo. El techo presentaba bastantes quiebres, casi tantos como las telarañas que colgaban de el, pensaba si era posible que ese edificio tan viejo pudiera caerse y aunque nunca había ocurrido allí algún terremoto o temblor fuerte, al menos durante mi periodo de vida, ese cuestionamiento no dejaba de intrigarme. Esas paredes a las cuales estaba recostado me eran algo familiar pues la pintura estaba dividida en dos, la parte inferior de una pintura a base de aceite color azul cielo, un azul que se mantenía tan limpio e intacto como si hubiera sido pintado ese mismo día, mientras en la parte superior le cubría lo que parece haber sido en algún momento un blanco hueso, habían tantos escritos en ellas que era fácil perderse imaginando cada una de las personas que allí dejaron sus nombres, sus firmas o sus iniciales, era fácil, era muy fácil perderme en aquellas historias que yo mismo inventaba.. Todo tenía un aroma de nostalgia, aún a mis recién diecinueve años ya podía sentir la nostalgia de cuando estaba en primaria y correteaba por los pasillos de mi colegio que estaba pintado (en algún punto de su historia) con los mismos colores y cientos de firmas por doquier.

Los minutos pasaban transformándose en horas, sentado allí con el hilo roto de mi chaqueta en mi mano izquierda, recuerdo haber sentido un hambre feroz y haber pensado si sería posible dejar mi sitio de vigilia para buscar algo que pudiera satisfacer mi estómago. En el piso inferior de ese edificio existía una cafetería o pequeño comedor, el cual recordaba que al subir vi a una mujer bastante joven haciendo unas muy pero muy delgadas empanadas de pollo con una muy marcada expresión de inconformidad,  frunciendo el ceño y haciendo ciertos ademanes de no querer estar allí, por lo que si mis cálculos no fallaban ya esas empanadas deberían estar listas y puestas en venta. De mi bolsillo derecho del pantalón saco el que para ese entonces era mi teléfono celular, un BlackBerry Flip color negro, tan odiado y tan amado a la vez por mi mismo. Escribí en BBMessenger “aun no sales de clase? Quisiera llamarte, me avisas al salir”. No sabia si enviarlo o no, sabia que me respondería pero mi duda era si me respondería en el momento o bastante luego. Al final mi estómago ganó la batalla, bajó rápidamente unas escaleras semi circulares que llevaban a vestíbulo principal, a mi lado izquierdo pude ver la cafetería algo sencilla pero que contenía un menú bastante amplio de empanadas. Eran alrededor de las diez de la mañana creo que recordar y todas las mesas estaban ocupadas, sentí como si todos me miraban, como si fuera una bacteria entre las células del cuerpo, todos alerta ante un intruso. Quizás algo nervioso e incómodo vi lo que estaba buscando a la distancia, allí estaban, emanando un vapor que humedecía el cristal, doradas, crocantes y calientes, las empanadas perfectamente doradas cuyos rellenos tenían de pollo, jamón y queso y carne mechada. Levanto mi mano haciendo seña de tres, las cuales me dan en una bolsa de papel y me dicen buen provecho, volteo para ver a la joven que las elaboraba y si, efectivamente seguía con su expresión facial de pocos amigos. Felizmente subo las escaleras y vuelvo a mi puesto de vigilancia, pero justo allí sentado nuevamente sobre el suelo y recostado a la misma columna me doy cuenta que no traje la malta marca regional que había comprado junto con las empanadas. Dinero no sobraba y orgulloso de haber podido realizar dicha maniobra de ir y venir sin que nada hubiera ocurrido que pudiera dañar mi plan de sorpresa decido bajar nuevamente corriendo ágilmente, logro conseguir mi botella de malta la cual justamente tenia en su mano derecha la joven que elaboraba las empanadas haciendo unas señas de que ella la había guardado para mi por si volvía y finalmente logré verla sonreír cuando le di las gracias por entregármela.

Son cerca de las once de la mañana y el cielo se comienza a tornar oscuro, un gris bastante triste, sin embargo era lo único triste que podría percibir pues amaba la lluvia y los cielos nublados. No había ventanas, solo un gran espacio en la pared que posibilitaba observar todo desde ese piso del edificio hacia la calle y el parque central, gota a gota fueron entrando al pasillo por el viento y mi puesto de vigilancia debía urgentemente ser mudado. El único lugar era la pared del aula en cuestión, así que me dirigí hacia allí y nuevamente me recosté sobre el suelo esperando que esa clase terminara lo antes posible. 

Aún faltaba cierto tiempo, en mi cabeza rondaba la idea de entrar como servicio de entregas o simplemente entrar y ya; quizás si me hago pasar por alumno nadie dirá nada, pero que alumno entraría a una clase casi finalizando y pasando desapercibido, era absurdo. Tampoco tenia nada que entregar como servicio de delivery. 

Mi imaginación volaba al igual que mi ansiedad. La lluvia desde ese lugar se veía majestuosa, casi como de película. De un momento a otro la lluvia parecía un diluvio, sin embargo era joven y no me preocupaba realmente, todo era posible si así lo quería. Extraño esa sensación adolescente de furor y energía, esa credulidad e inocencia que se sentía como una llama en el pecho imposible de apagar o calmar. Sentía como esa misma llama interna podía evaporar esa lluvia que caía desde el cielo turbio, quería comerme el mundo y sentía que podía hacerlo.

Observar mis manos frías y húmedas de sudor me hacían cuestionarme si el estar allí era realmente lo que quería o si estaba bien todo lo que había hecho para llegar hasta ese punto sentado en un pasillo extraño solo para darle una sorpresa a alguien. La duda, una sensación tan coherente pero desagradable invadió por unos cuantos minutos todas las horas, viajes y dinero gastado. Aparecían frente a mi cuestionamientos, uno tras otro, en una fila que parecía interminable. Sin embargo soy interrumpido por un joven de un uniforme algo desgastado y una gorra con el logo del instituto que me dice en una voz contundente y fuerte, si estas esperando a alguien creo que es mejor que lo hagas abajo, aquí te vas a mojar por que cuando empieza a caer la lluvia, créeme, no parará hasta dentro de un muy buen rato.

Doy gracias por ese consejo al asentar mi cabeza y sonreír pero decido no moverme ni un solo milímetro de allí. Después de tanto camino recorrido no retrocederé en lo absoluto. La persona insiste nuevamente pero le comento que estoy bien ahí. ahora me pregunto cuales habrán sido sus motivaciones para acercarse a un desconocido para indicarle donde podía esperar, amabilidad podría ser o es que se había percatado de mi presencia ahí desde hace mucho tiempo, lo que me llevó a pensar en que si esa persona se había percatado de mi jornada de vigilia posiblemente mi sorpresa puede haberse arruinado también, existía la posibilidad de a quien esperaba también me hubiera visto, se hubiera dado cuenta de mi presencia quizas indeseada. Tanto para nada, no sirvo para hacer sorpresas, todo lo que hice no sirvió de nada, eran frases que rondaban mi cabeza una y otra vez. 

¡Ding! suena mi teléfono y aparece en la diminuta pantalla de mi teléfono el mensaje de, sigo en clases. Paciencia y hambre eran dos cosas que ya no tenia, comienzo a escribirle a mi hermano menor lo que había hecho y lo que pretendía. Empiezo a escribir el mensaje con un "Hola hermano estoy en Táriba será que podemos vernos, se que esta lloviendo pero seria agradable poder conversar un rato y pasear" pero antes de poder presionar enviar, allí estaba la persona a la que tanto esperé, de pie frente a mi, sorprendiéndome a mi, con un rostro que denotaba angustia, nerviosismo e incomodidad. 



miércoles, 21 de diciembre de 2022

Desiderata en una noche desestrellada


 Siempre comento que cuando me siento roto es cuando más predisposición tengo para escribir. Es la mejor manera es desembocar todas esas emociones en unas cuantas líneas que al final no dicen nada. Basta con recostarme en el suelo cada noche y levantar mi mirada hacia el cielo para no ver absolutamente nada, extraño tanto ese cielo estrellado que me acobijaba cada noche de mi juventud, nunca valoré pequeños detalles como esos hasta que los perdí, el levantar mi mirada y pedirle deseos a las estrellas, a un mar de estrellas. Es cuanto menos, irónico que sea el mismo cielo visto de diferente perspectiva, quizás así son mis emociones, pueden verse de maneras muy distintas en diferentes puntos pero siempre serán las mismas emociones presentes, cada quien juzga a su manera y las piensa y vive diferente. 

“Sé gentil contigo mismo, tu eres un hijo del universo, no menos que los árboles o las estrellas, en la ruidosa confusión de la vida, mantén paz en tu alma” Max Ehrmann Desiderata. Esta es una frase que llevo tatuada en mi corazón, en mi mente y literalmente en mi cuerpo.

Para llegar a la próxima idea debo describirme (como siempre lo hago, ya pienso que es un cliché literario). Soy emocional, pegajoso, romántico y sentimental, pensaba que conforme los años pasaran, eso se iría disminuyendo hasta posiblemente desaparecer. A fin de cuentas desde el 2018 me protegí en un caparazón emocional tan fuerte que no dejé que nadie pudiera entrar en el. Pensaba, erróneamente, que ese caparazón se había incrustado mucho mas allá de lo superficial que yo pretendí que era. Cuando al fin permití que alguien entrara en ese caparazón emocional y que fluyera sin limite alguno todos mis sentimientos y emociones, noté que lo único que había dentro, era alguien indefenso, sin armas y sin poder hacer absolutamente nada para protegerse. ¿Que me habría hecho ser de esta forma? Pienso si fue algo de mi niñez, en la crianza que me dieron o si simplemente soy débil emocionalmente y ya, sin motivo, sin causa, sin excusas y ya está. Seria que desde pequeño mi personalidad se fue construyendo en base a un sentimentalismo profundo que me hace llorar con películas tontas y con prácticamente cualquier palabra que pueda herirme. Tanto así, que a veces pienso de mi empatía como un defecto. Como me gustaría poder ver a alguien de extremas necesidades, ver sufrir a alguien o un animal hambriento en la calle y poder NO sentir nada, hacer como a todos que les da igual. Pero más allá de eso, mi empatía me lleva a un punto en donde antes de decir o hacer cualquier cosa, pasa por mi mente que pasaría si me dijeran o hicieran eso a mi. Claro que aun cometo errores, no soy perfecto. Es más, ayer me di cuenta que me he expresado mal sobre algunas personas y me siento apenado por haberlo hecho, aunque considero que el aprendizaje nunca termina, estamos criados con pensamientos tan retrógrados y tan marcados en nuestro subconsciente que no existe manera sencilla de liberarnos de todo eso en un solo instante, somos seres con  raciocinio, por lo que entre los constantes cambios que se presentan en nuestra sociedad en favor de una armonía y paz entre nosotros, el mejorar cada día más sobre como nos comportamos y hablamos hacia y sobre los demás es una tarea necesaria. 



Últimamente me pregunto sobre el poder de la sinceridad. Que tanto puede desatar y si es conveniente o no practicarla al 100%. Si, comprendo que todos mentimos en algún momento. Por ejemplo hoy me pidieron dinero prestado, dije, no tengo. Claramente tengo mi presupuesto designado para las cosas que quiero comprar o adquirir de aquí al 31 de diciembre, pero jamás presto dinero si no es una persona cercana, así que mentí al decir que no tenía dinero. Es por ello que siento que existen niveles respecto a las mentiras, unas banales y sin mayor relevancia en nuestro día a día y otras que pueden cambiar el rumbo completo de toda tu vida, para bien o para mal. Es que quizás la verdad intimida demasiado, hace prosperar temores y miedos ante las infinitas  posibilidades que pudieran ocurrir luego de ella, o simplemente es que nadie quiere oír la verdad o no está preparado para hacerlo. Nadie quiere escuchar que rezar a un Dios no te hará mejor persona, culpar al “diablo” o demonios por tus actos y las consecuencias que estos acarrean no te librará de la culpa. Viven en un entorno de mentiras que solo les hacen sentir mejor para así, expiarse las culpas, siempre hacia otras personas o seres inexistentes. Desde ese punto en adelante, todo en mas sencillo con las mentiras, una vida mas simple, lo que todos quieren, lo simple y lo falso. Justifican sus comportamientos en base a mentiras pues les es más fácil eso que afrontar la realidad de sus sentimientos y emociones, les es más fácil manejar una falsa historia que la realidad de saber que no sienten un mínimo de empatía hacia el prójimo. Es más fácil y siempre será más fácil mentir que aceptar que no somos perfectos, del mismo modo que aceptar nuestras perversiones, inmadurez y errores, nos idealizamos a nosotros mismos con el único fin de servir en una competencia imaginaria sociocultural donde se cree que se es mejor que los demás a mayor perfección demostremos (sin importar que pueda ocurrir en el camino y a cuantas personas debas pisotear para lograrlo). La verdad duele una vez, la mentira cada vez que la recuerdas. Una frase muy cierta, usada como cliché pero totalmente cierta, puede ser que muchos no vean el problema en todo esto, sin embargo yo, no deseo estar o mantener relaciones interpersonales basadas en las mentiras e hipocresía. Para muchos será y es sencillo hacerlo, pero con ello se logra alcanzar una verdadera felicidad?, quizá soy yo el errado y vivir así es el camino a la felicidad. 

Y ¿si el problema real es que no estamos preparados es para decir la verdad? Lo he pensado, puede que las personas no estén preparadas para decir la verdad frente a los demás pues eso involucra el tener que hacerse cargo de todas y cada una de las consecuencias que pueda traer. Es por eso que es tan fácil ver comentarios de odio y hasta amenazas de muerte en internet, pues demuestran realmente lo que son, lo que piensan y consideran que detrás de un teclado no tendrían que hacerse cargo de nada. Esa doble moral fortifica mi pensamiento de que todos pretenden ser perfectos (por muy basura que sean realmente) pues realmente solo buscan la aceptación e idolatración de los demás. El pretender ser sensible, romántico, cariñoso, amable y sociable mientras a las espaldas de los demás actúas y hablas en contra, solo refuerza cada palabra que plasmo en estas líneas. No existe nada de malo con sentirte incomodo con los demás, con no querer hablar con nadie, todo eso está bien mientras respetes y no infrinjas los derechos que cada persona posee y mientras seas sincero con lo que eres. Odio a las personas, siempre lo digo, muchos creen que lo digo como broma, pero realmente no me gusta compartir con personas extrañas o a quienes no tengo la confianza, soy claro y sincero en ello, prefiero no estar en esos lugares.

Ahora yendo al campo amoroso tengo una interrogante que ronda siempre en mi cabeza a la cual ya tengo la respuesta claramente, ¿De que me ha servido ser sincero con las parejas que he tenido a lo largo de mi vida?, Nada. 

Si lo pongo de esta manera, es fácil, el problema soy yo, el patrón está ahí. Pregunto siempre que error es el que cometo, cual es la causa de que pida honestidad y nunca me sea otorgada. El idealizarme a las personas y confiar en ellas solo me ha traído decepciones, unas mas grandes que otras. Que tan vacío y roto se debe estar para no poder usar la verdad cuando es necesaria? Pues créeme que es lo común, así que no hay que estar ni vacío ni roto, solo es ser como los demás. El común denominador.






domingo, 11 de diciembre de 2022

Un cielo lleno de ansiedad


Mis lagrimas comienzan a caer sobre mis mejillas y como solo había visto en las películas recorren todo mi rostro hasta caer al suelo sin el más mínimo movimiento muscular de mi cuerpo. De fondo suena Regino Spektor y mis ojos que antes miraban al suelo ya no distinguen absolutamente nada mas que unas siluetas borrosas de una fotografía en mi celular. La respiración comienza a escasear y mi agitación me hace levantar mi cuerpo rápidamente en búsqueda de que algo de oxigeno pueda entrar a mis pulmones, pero curiosamente lo que hace falta no es oxigeno. Un dolor indeterminado apuñala mi pecho cual cuchillo atraviesa una barra de margarina y de mi boca surge un quejido agudo y profundo. Doloroso pero liberador, aunque sea por solo unos segundos. Mi cabeza se siente presionada, caliente y húmeda por un sudor sumamente frío que va liberándose por todo mi cuerpo. Mis manos tiemblan al punto de que los escalofríos llevan a una paranoia sin sentido, pero vamos, ¿que puede tener sentido en esta situación?. Intento controlarme pero otro quejido mas fuerte sale de mi boca con un llanto aun mas fuerte que los anteriores. Preferiría un dolor físico. Me resguardo en una esquina de mi cuarto que pareciera cada vez hacerse mas pequeño y sofocante, acosador e intimidante y me concentro en poder respirar. Pienso “inspira y expira todo el aire que puedas, esto es mental, tu cuerpo puede respirar, eres tu en tu interior que no lo permite, ¡vamos tu puedes! Tu cuerpo esta en perfectas condiciones”. Pasan horas quizá pero en realidad solo fueron minutos y la habitación parece normalizarse, el aire parece circular con naturalidad y el mis manos comienzan a tomar calor. El sudor de mi cuerpo va desapareciendo y el llanto deteniéndose. Me levanto con normalidad pero aun mis piernas tiemblan levemente, reposo mis manos sobre las paredes mas cercanas y siento que esto fuera una especie de pesadilla, en una voz suave expreso el querer despertar. 

La verdad creí que no seria tan difícil de sobrellevar una ruptura amorosa luego de, bueno, haber fallecido mi pareja hace unos años atrás. Al haber levantado cabeza y haber tratado de rehacer mi vida, pensé que nada podría llegar al punto de herirme tanto o al menos de hacerme algo de daño. Me sentía irrompible o inquebrantable, alguien quien emocionalmente era tan fuerte como un muro de diamante, pero mi mayor enemigo no es quien me hace algún daño físico o emocional sino la ansiedad que me invade en momentos de debilidad y que pensé tontamente podía controlar. 

Hoy al salir a la calle, me sentía muy extraño, cada sonido, cada voz, cada ruido se sentía como agujas en mi cabeza. Sentía que todas las personas me miraban y que mi cuerpo flotaba, me sentía en un sueño o adormecido. Por ahora mi lugar seguro ha sido mi cuarto, mis 4 paredes que me resguardan y en las que me siento protegido. “Que pena con la visita” diría una amiga mía haciendo referencia a la vergüenza propia que suelo sentir hacia mi mismo por ser tan débil emocionalmente, a no poder sobrellevar de manera tranquila los sucesos que puedan ocurrir en mi vida.

Puedo ser emocionalmente muy débil pero amor propio me sobra, eso jamás cambiará. Quizá la rutina y una vida compartida me hagan extrañar muchas cosas y detalles pero siempre he estado en paz con la soledad. He me aquí nuevamente vieja amiga, ahora solo queda que el tiempo haga su magia y a la ansiedad la seguiré sobrellevando.











miércoles, 22 de junio de 2022

Aún a mis 30's


Hoy, al revisar mi maleta con la que vine a ecuador, tomé en mis manos una vieja taza de porcelana que me traje desde mi casa, la taza blanca tiene un mensaje de comedia sobre la tierra que nací. Esta taza se encuentra bastante llena de polvo, algo decolorada pero funcional, el tiempo pasa y quizá le afecte a su estado físico pero sin duda su función no se ve comprometida. Aún puedo lavarla y usarla sin problema alguno. 

Luego pensé en ¿Qué pasaría si la dejara caer al suelo nuevamente?. Me vino a la mente las veces que de pequeño sin querer dañaba las piezas decorativas de mi madre y las pegaba una y otra vez. ¿Y si la taza la pegara así como pegaba esas piezas de porcelana? No cabe duda, aun funcionaría, aun podría tomarme un delicioso té, quizá no seria ideal para una foto aesthetic pero cumpliría fielmente su función como taza.

No pude evitar compararme con esa taza. En algún momento de mi vida he estado roto, sin embargo he sido capaz de restaurarme, claro un poco lento el proceso. Perdí años en el proceso, pero no se trata de lo que perdí si no de lo mucho que gané en ese tiempo. 

Y aquí estoy, sentado en la mesa tomando un té de limón y miel para mi gripe, en la taza con la que me he comparado, pensando en como aún a mis treintas puedo seguir cagándola monumentalmente. Aunque en número, ya esté en la edad adulta, a ratos me siento un niño que se encuentra perdido en el vaivén de la vida. 

Bueno por algo dicen que ¨para la estupidez no hay edad¨ y bueno cumplo con el perfil. Lo importante a tener en cuenta es que el tiempo no se puede recuperar apresuradamente, primero por que el tiempo no es recuperable, no puedes tener algo que ya pasó y que es unidireccional, queda solo resignarse a disfrutar el momento que estas atravesando -viviendo-, y segundo, ¿por que las prisas?.

Esa es la pregunta que mas ronda mi cabeza, no reestableceré mi vida sentimental con la primera persona con la que tenga cierta conexión, eso es un hecho. No tendré una relación con alguien que no conozco adecuadamente, eso es un hecho. No soy tan dependiente emocionalmente como antes, eso es un hecho. No todos sienten y piensan como yo lo hago, es un gran gran hecho. Me atrae lo imposible, eso también es un hecho, algo que me afecta en cualquier ámbito de mi vida, pues al tenerlo pierdo total interés en ello. 

Este año cometí una gran estupidez para mi edad, imperdonable. Lo sé. Mezclar sentimientos de tristeza, la fecha de aniversario de la muerte de mi ex, alcohol y ese deseo de atracción hacia alguien con quien no puedo ni voy a tener nada sentimental, se convirtió en una bomba que no cabía duda estallaría en mi cara. 

La primera vez que escuché algo relacionado a esto fue en mi serie favorita How i Met your Mother, siempre pensé que era una mentira, una simple excusa para un episodio mas de la serie y ya. A mi edad, hay que tomar consejos. SI YA ESTAS ACOSTADO, NO SALGAS, NADA BUENO PASA LUEGO DE LAS 2AM.

Sin embargo y aunque suene algo tonto, es agradable esta sensación que tengo. Es una idea que se siente en todo el cuerpo de que los pedazos han sido pegados y que al igual que la taza reparada puedo resbalar y caer nuevamente, pero sin llegar a romperme necesariamente. Solo hay que, saber caer.




lunes, 2 de mayo de 2022

Mi viaje


 Y es que cada vez que lo pienso me resulta más difícil saber si he tomado las decisiones correctas. Es que si las veo en retrospectiva seguramente me he de arrepentir sobre una que otra. ¿Que pasaría si pudiera conscientemente de las consecuencias, poder cambiar esas decisiones que inquietan mi mente?

Que pasaría si yo pudiera no solo cambiarlas. Que pasaría si pudiera vivir con una enorme cantidad de cambios a los que incluso no he estado consiente. Ese día, el día en que me vi a mi mismo pero sin ser yo, descubrí el hilo conductor y el propósito de mi vida. 

No suelo actuar sin antes pensar en las consecuencias y justamente eso hace que  me detenga en muchas situaciones, tanto pensar, tanto dar vueltas a ciertas cosas, es agotador. Agota el tener ese miedo y esa incertidumbre de si hacerlo o no, debería o no debería, podría o no podría. Muchos pensamientos que abruman mi mente en su totalidad, nublan mi consciencia. 

Temor a lo que podría pasar, como si pudiera fracasar. Es eso, el temor al fracaso, a no poder lograrlo por mi mismo, sentirme incapaz y sin libertad. En mi mente me siento encerrado en un cuarto totalmente oscuro rodeado de lo malo que podría pasar, solo consecuencias negativas. Pero por que mi mente no da cabida para las cosas positivas que podrían ocurrir, quizás, en esas cosas que deseo lograr, no existan cosas negativas.

El quizá, mi peor super poder. Pretender que se lo que pasará siempre optando por la opción negativa. Una manera pesimista de vivir a la segura. Siempre bajo una seguridad ficticia, pues todo está en mi cabeza. Arriesgarse, fácil decirlo y tan difícil en lo personal de lograrlo. Que haré, es algo que no sé, pero que intentaré descubrir. 

domingo, 15 de agosto de 2021

Como ave que emigra

 Y donde queda mi tierra, aquella que me vió nacer, que me dió nombre e identidad, me dió gentilicio y maneras de expresarme. 

He tenido muchas preguntas respecto a como debería sentirme sobre estar lejos de las personas con las que crecí, del país donde viví prácticamente toda mi vida y sobre como supuestamente ese sentimiento colectivo de nostalgia debería inundarme cada día de mi vida. La verdad es que no lo siento, no lo he sentido y no creo sentirlo nunca.

Nunca digas nunca seguramente es algo que estará rondando tu cabeza y si, puede ser que así sea, posiblemente algún día me arrepienta de mis palabras y de como me siento actualmente respecto a esta situación. Para poner en contexto soy venezolano que a sus 27 años sale de su país rumbo a Ecuador. ¿La razón además de la evidente decadencia política y social de mi país? Podría decirla en una carismática y absoluta muestra frase coloquial de mi país y aunque seria mucho mas clara y concisa considero que lo mejor seria desglosarlo completamente. 

Diciembre del año 2013, estaba recibiendo mi titulo de odontólogo tenía novio, trabajo y amistades increíb… esperen creo que me fui muy muy atrás en la historia. Mejor vamos a Marzo de 2016, para ese entonces tenía un cerdito vietnamita como mascota llamado Fu Bacon, estaba viviendo en una ciudad llamada El Vigía ubicada en el estado Mérida y un trabajo como odontólogo que mantenía desde el 2013 antes de graduarme. Siempre me gustó la ortodoncia como área de especialización en odontología, en esos instantes decidí inscribirme en unos diplomados que me permitieran desarrollar mis habilidades y gustos en esa área. Mis oportunidades de poder realizar una especialización profesional estaban muy limitadas por no decir que imposibles económica y personalmente. Poco a poco estaba acondicionando mi hogar hasta volverlo justamente eso, un hogar, pero siempre tenia esa sensación de que faltaba algo, de que no podía tener todo lo que debería estar logrando. 


Para ese entonces estaba realizando mis planes de poder iniciar mi propio negocio, lógicamente una clínica dental. Digo lógicamente por que realmente amo la odontología. Sin embargo, siempre existía esa piedra en el camino con la cual cada venezolano se despierta cada día para tropezarse, una economía deficiente y si a eso se le suma la muy bien llamada “viveza criolla” eran situaciones a las cuales yo no estaba dispuesto a tolerar. Y en mi interior surgió algo que me invadió cada milímetro de mi cuerpo para no liberarlo nunca más y cuando digo nunca más es que aún existe dentro de mi actualmente, se llama inconformidad.

No está mal el querer siempre más y más, eso debería ser la regla, debería ser el punto de partida para cualquier decisión en nuestras vidas, por que lo merecemos, lo merecemos por que sí y ya está. Nada está destinado ni escrito que hemos de recibir, en este juego de casualidades y oportunidades todos somos competidores.

Pensé en mi destino, compré mis boletos, pedí una amiga me recibiera por una semana al llegar a ese país y vendí absolutamente todo lo que tenía, desde mis instrumentos dentales que mi madre y mi padre me compraron con tanto esfuerzo al iniciar mi carrera hasta mis platos de la cocina. Obtuve 1450$ Dólares americanos y me subí a un avión lleno de ilusiones y de esa inconformidad que llenaba mi cuerpo de metas y esperanza. Al llegar registré mi titulo profesional y solicité mi visa permanente, en ese período comencé a trabajar como mesonero en un agradable bar de la ciudad de Guayaquil - Ecuador. He de ser completamente sincero, disfruté cada segundo de ese labor, desde no dormir ni comer lo suficiente hasta lavar los baños recién vomitados y aunque esa sensación de inconformidad me frustraba algunas veces y me hacía sentir una angustia desesperante en ocasiones, en retrospectiva, disfruté mucho la experiencia, conocí a uno de mis mejores amigos en la vida allí, me liberé de muchas ataduras personales y conocí muchas historias de vida de las cuales siempre he de extraer algún aprendizaje.

Ese sentimiento que tanto me inundaba para entonces, me hizo rechazar trabajos de paga injustificada, de sobre explotación y también de malos tratos. Fue hasta cuando un doctor me contactó para ofrecerme el empleo que cambiaría mi futuro en el Ecuador pues gracias a ese trabajo crecí y me desarrollé en este país.   Trabajé allí por unos largos 3 años y 10 meses que me permitieron emprender mi propio negocio y seguir alimentando ese sentimiento del cual les he escrito acá. 

Ya en contexto, siempre escucho sobre el como no extrañar Venezuela por esto y por esto, como no volver a mi país si es MI país y MI gente. Todos los que piensen así están en toda la razón, tienen su verdad y su realidad y eso lo respeto completamente. En mi caso siento cualquier lugar como mi tierra y siento a cualquier persona a mi alrededor de la misma forma sin importar el gentilicio. El orgullo patriota lo siento descafeinado, usado y maltratado por una “revolución” que manipuló el sentir de muchas personas a su favor político. 

Sé que todo lo que pueda expresar acá puede herir sensibilidades, ser tomado a otras interpretaciones e incluso sonar despreciable en algunos casos pero debo decirlo y es que no me siento orgulloso ni de ser venezolano ni ser latino ni de ser incluso un ser humano. Todo sentimiento de orgullo en mi interior está dado por lo que yo como persona pueda lograr sin importar el lugar o las personas que me rodeen, pues sé perfectamente de lo que soy capaz. La tierra que siento bajo mis pies la siento como mía, me encuentre donde me encuentre, y me refiero al sentimiento no a la propiedad. 

Siento cada persona a mi lado como igual, como mi gente, sea de donde sea y venga de donde venga, siempre y cuando me respete tanto como yo le respete, es así como no puedo tener esa sensación de hermandad con alguien por solo haber nacido en el mismo país o venir del mismo lugar sin conocernos. Venir de la misma ciudad no nos hace buenas personas, ni honestos y mucho menos fuertes y emprendedores. Cada lucha interna es distinta y cada lucha en el extranjero es propia y particular. 

Es así como desde mi posición de ser humano blanco y privilegiado, hablo sobre como carezco de ese orgullo patriota en todo sentido. Teniendo una familia maravillosa que me ha dado todo, desde amor hasta apoyos financieros a lo largo de mi vida. No soy de esas personas que afrontaron situaciones fuertes y traumáticas en su país antes de emigrar. Es egoísta probablemente y quizá la razón por la cual no siento nostalgia colectiva sobre mi tierra. 

Sin embargo seamos sinceros y realistas, puedo pensar y creer en lo que quiera, pero las fronteras y pasaportes existen, allí han estado y ahí seguirán, así que desde que nací hasta el día que me muera, soy un  venezolano infestado de inconformidad.




lunes, 26 de octubre de 2020

Un chico para un chico

Han sido muchas las cosas que han ocurrido en este año que llevo sin plasmar mis vivencias. Y este es mi momento de reflexión, cada vez que me siento a escribir voy liberando de alguna manera un estrés interno que me atormenta levemente. 

Esta es una carta sin estampilla y sin sobre pues no tengo a quién enviarla, el destinatario ya no está a mi lado cómo siempre lo había soñado. Para algunas personas es difícil pensar en que yo pueda seguir atado a esa persona que ya falleció. Dicen que la vida sigue y que yo debo superarlo, que no es algo para echarse a morir, pero sus vivencias no son iguales a las mías y nunca tiendo a caer en ese conflicto de explicarles el porque me siento como me siento. Pablo falleció hace dos años y me dejó mucho dolor que tuve que llevar sobre mis hombros, pero lo que no murió fueron sus recuerdos, las heridas incluso emocionales sanan pero los recuerdos siempre quedan. Pasa el tiempo y día a día recuerdo como me sentía hace dos años a su lado, comparando los pequeños detalles de las cosas que habíamos planeado juntos, de las inmensos proyectos que habíamos organizado para futuro planteándome cómo hace dos años me veía en el 2020 y como ahora me veo pensando en lo que creía que sería. Me siento justo ahora a plasmar estas líneas pues no cabe la duda de qué me siento totalmente feliz.

¿A que puedo deberle tanta felicidad? bueno pues empecemos a enumerarlo; lo primero y lo más increíble es como lo que siento por Pablo sigue totalmente intacto después de estos dos años. Lo segundo, lo fuerte emocionalmente que me siento pudiendo soportar pérdidas de amistades tan grandes como las que tenía, aunado a estas razones hay muchas más que van desde el aprendizaje laboral que he tenido así como en lo profesional y en lo personal. No es un secreto para nadie que este año nos ha llevado a aprender a todos los seres humanos del planeta teniendo una curva de aprendizaje sobre cómo sobrevivir y cómo comenzar a modificar nuestra “normalidad”. 

Cómo extrañaba volver a mi diario, a este lugar, este blog que me ha visto crecer y que me ha leído desde que escribía tonterías a los 20 años -incluso creo que más joven-, la mayor parte de mi vida ha sido plasmada en este blog y en sus líneas se puede ver mi crecimiento, mi madurez y toda mi vida. He aprendido a perdonar,  a amar y a ser feliz. Por ahora tengo 30 años no sé hasta qué edad siga plasmando mis vivencias aquí pero me encantaría que en mi senectud aún siga escribiéndoles razones de mi intensidad a vivir. 

Lógicamente sigo sin Pablo pero sé que me acompaña cada día de mi vida, aún sigo sin tener una nueva pareja tampoco sin conocer a alguien o sin siquiera comenzar a salir con alguien. Ultimamente me encuentro un poco más optimista respecto al tema, ha pasado ya el tiempo y creo que estoy preparado, igual no estoy buscando nada pero si llega no me cerraré a nada. Me gustaría que Pablo supiera que nuestras metas que planeamos y pensamos se están comenzando a cumplir una a una, qué no cabe duda de qué las cosas han ido mejorando y de qué el futuro que planeamos ya no queda tan lejos como lo veía. Quisiera que supiera que su nombre solo me produce paz y que me encanta ahora recordarlo por qué no siento ese dolor y esas agujas en el pecho,  quisiera que supiera que cada vez que le recuerdo sonrío y sonrío enormemente. 

Hace poco conversando con alguien le dije qué siendo gay era un chico de un solo chico les cuento que esa persona me comentó que no creía y qué seguro de heterosexual sería mujeriego. No entraré en ese tema pues la promiscuidad no tiene nada que ver con la orientación sexual pero en fin no es algo ni que me enorgullezca ni que me haga sentir vergüenza sólo soy lo que soy,  un chico de un solo chico. 

Cuando salgo a caminar me imagino lo lindo que sería estar tomado de la mano de alguien,  no está bien pero tampoco está mal. Cuando me tomo un café mirando a la ventana me imagino haciéndolo con alguien abrazándome, no está bien pero tampoco está mal. Cuando hace frío y estoy viendo una película me imagino riéndome con alguien, no está bien pero tampoco está mal. Lo que esté bien o esté mal me tiene sin cuidado, sólo soy un chico de un solo chico. 

A veces extraño lo que se siente el contacto con otros labios, piel contra piel o incluso el calor de un cuerpo contra el otro. He olvidado muchas sensaciones físicas pero si tengo siempre presente lo que sentía en mi pecho cuando ocurría con Pablo. 

Nada en tiempos de Pablo era perfecto pero tampoco necesitaba que lo fuera, puedo pintarlo todo hermoso y color de rosa, mi perspectiva no tiene por qué ser fiel a la realidad. Así le recuerdo, por qué incluso en sus peores momentos, ahí estuve a su lado. El amor de cuentos de hadas no sé si exista, no lo viví. Junto a Pablo supe el ser incondicional, la impotencia de no poder hacer nada cuando había dolor, cuando por las noches había incontinencia. Ver como sus labios se hacían azules y su piel amarilla, me mostraba como las historias de amor siempre tienen dos caras y que en todo relato siempre hay una parte que jamás se cuenta, que se guarda en secreto y que se mantiene en los recuerdos más profundos hasta que aparecen nuevamente en pesadillas por las noches frías de octubre.  

El mito oriental del hilo rojo del destino habla de cómo los dioses atan un cordón de color rojo alrededor del tobillo o incluso en el dedo meñique de dos personas que deberían conocerse o ayudarse en algún momento determinado en sus vidas. De esta manera los dioses se encargan de unir a aquellas personas que más vamos a llegar a querer independientemente del momento, lugar o circunstancia, por lo que este cordón se puede estirar, trenzar o enrededarse pero jamás podrá romperse. Es de esta forma que pienso que mi hilo rojo estaba atado a Pablo. Un chico para un chico.


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lunes, 7 de octubre de 2019

Le oigo hablar

Murmura sus deseos, se cierne sobre mis hombros, me devora desde el interior, suplica testarudamente por un poco de clemencia. Le oigo hablar, le oigo decirme palabras sin sentido en mi oído izquierdo, replico que por ese oído mi audición falla.

Atraviesa mis murallas y me comenta sobre frases estrambóticas que añora ser parte de mis deseos. Altruista tú que estremeces mis carnes a fin de solo devorar alguna pieza. Le oigo hablar sigilosamente sobre mi oído derecho, le digo que está bien aunque escuche pero no comprenda bien lo que dice.

Se planta frente a mi en el espejo, en su espejo, en el espejo burdo de la autocrítica. Diásporas peregrinando para decirte algo que ya sabias. Analistas que te inducen lo que ya tu conocías. Y la familia, diciendote cosas que ya tú comprendías. Le oigo hablar, pero no lo acepto.

El tacto tan distinto es de lo visual, distorsiona la figura mi idealización de algo tan egolatra y disperso. Una sensación que acaba desde dentro pues le oigo hablar y quiero pararlo. Enmarco mi perspectiva para tenerla allí en caso de necesitarla, un cerillo en mi bolsillo por si quiero quemarla y un abrigo por si quiero taparla. Le oigo hablar pero no toma mi atención, le oigo hablar hasta que su ímpetu  es derrotado ante mi calma y en su momento más débil le oiga hablar en un llanto de zozobra.


viernes, 13 de octubre de 2017

Teatro del lobo y su disfraz de oveja


Entre largas conversaciones con "mi mismo" así como muchos le llaman, he tenido la oportunidad de, entre risas y enojos esporádicos quedar totalmente atónito hacia situaciones bastantes particulares que me involucran. Solo en mi mente circulan preguntas, asombrado me hago cuestionamientos sobre ¿Como le hace, como le hace para tomar un sentimiento, cambiarlo y hacerlo suyo, tan capaz de manipularle a su antojo y conveniencia?, habré adoptado una posición tan mala en esta historia como para que luzcan tantos adjetivos calificativos a mi persona que sin duda, son tan maravillosos líricamente de leerlos como de decirlos en voz alta.

En las noches mi mente hiperactiva hace alusión a sentimientos brindados en forma de textos en esta representación absurda de una realidad la cual creo fue tergiversada, creo no, así fue. A donde fueron a parar aquellos buenos momentos vividos si no hay ni el más mínimo respeto a la memoria, no la memoria de un personaje muerto, sino un sentimiento, quizás no me refiero a nada tangible pero muerto al fin. No todo lo muerto se pudre, aunque en este caso, si.
Se ha descompuesto en innumerables ocasiones, una más. Una raya mas al tigre, ¿que tanto?. Sea así o de otra manera muchos tigres terminan de tapete. Realmente ya no importa lo ocurrido, solo me sorprende, si así lo prefiere pues puedo ser el malo de la historia, si ha de recurrir a ello es por que no debe tener nada  más interesante que ofrecer, tan pobre ser ha de ser que lo único capaz de ofrecer es una mentira. Una mentira, una historia que tomó prestada pero que jamás será suya.
Para un público variado y bastante concurrido que va y viene cada noche al espectáculo, es bastante agradable oír ese monólogo y sentir una pena quizás sincera, pero olvidan algo, un espectáculo es un show, un rol interpretado y a un hombre por mucho pantalón que use no lo hace hombre.

jueves, 20 de julio de 2017

Introspección

Ha pasado ya bastante tiempo desde la ultima vez que escribí. Ha pasado bastante tiempo ya desde que me sentí tan mal como para escribir, ha pasado ya mucho tiempo desde que me sentí tan felíz como para escribir. He recorrido tantos caminos en este año que no me he tomado el tiempo para escribir. Es de esta manera como vuelvo a mi desahogo, a mi diario, por que al final esto es un diario, tan personal y secreto como uno en físico.
Tengo ya 27 años de edad, creo firmemente que desde que comencé a escribir acá mi vida a sido mas refrescante, he tenido un respiro para el desahogo. Increíble leer y recordar todas esas cosas que sentía en cada momento de mi vida, no mentiré, muchas de esas cosas las había olvidado, momentos, frases, días y semanas enteras que significan tan poco que simplemente no recordaba. Les diré que me hice a la tarea de leer uno por uno los post publicados y otros que estaban en borradores (que no mentiré, ya recordé por que están ahí en borradores). Al comenzar se nota mi inmadurez, mis ganas locas de vivir, mi deseo de comerme el mundo y otras cosas también. Noté cuán importantes eran para esa edad el sexo y las amistades, incluso vi toneladas de ignorancia y errores ortográficos (aún los hay) pero sobretodo vi mucho sentimiento, mucha pasión. Al leerlo debías ver mi cara, era un poema, tanto pero tanto amor, sexo, odio, despecho, sufrimiento (y lo mantengo, se puede sufrir de felicidad, de risa, de dolor, etc) una variedad absurda de sentimientos.
Pero este es un blog personal, un diario público donde cualquiera puede acercarse y adentrarse en mi vida personal, puede conocerme y saber quien soy realmente, puede ver mi lado positivo y negativo, mi lado aburrido y... bueno lado divertido no creo tener. Por tal motivo me seguiré expresando tan transparentemente como el primer día, incluso dejando en evidencia mi inmadurez e ignorancia.
En la plenitud y paz en mis sentidos y de mis sentimientos, espero retomar el blog más seguido.
Gracias a ti por tomarte la molestia de leer estas líneas.



sábado, 14 de mayo de 2016

Holgorio



Sentado sobre el suelo, levanto mis manos para escribir en la computadora algunas sensaciones que me embargan durante ese momento y sin pensarlo me detengo, no hay explicación solo no puedo, no hay nada que escribir, no hay realmente nada que decir.

¿Qué sería de mi si no pudiera hallar desahogo en las palabras? Cada una de ellas las tomo prestadas del diccionario y con ellas me voy liberando. Con ellas me voy desahogando. ¿Dónde están ahora esas palabras? Si siempre me han acompañado a donde voy, si nunca me han abandonado cuando más las he necesitado. Ahora sentado sobre la computadora, hago el llamado, solicito de su ayuda, pero nada parece ser suficiente para que las palabras puedan aparecer.

Generosa y tierna esperanza que llega en el momento adecuado, indagando sobre lo ocurrido, preguntándose a sí misma si ella debe estar allí. Acumulo de dudas más que respuestas, nada parece irse solucionando, nada tiene la vía sencilla para lograr su cometido. Divertido se ha establecido acá.
Me levanto y escucho unas palabras. “Yo soy”, comprendo el significado, pero no el contexto de por qué han aparecido esas palabras en mi cabeza. Yo soy. Yo soy Kristofer, un humano promedio, de contextura e inteligencia promedio. Aja, ¿y ahora? Qué sirve el significado de quien soy para desahogarme.

Surgen mas palabras en mi cabeza, “Yo ante ti, soy lo que soy” y todo cobra sentido, hasta que notas que realmente nada tiene sentido. Una sensación de comprender algo aun sabiendo que no comprendes nada. En el vaivén de nuestras desgracias, tan pocas son que las alegrías se desbordan. Tan pocos son los rascacielos que la dicha es solo para algunos.


En aquel entonces no comprendía muy bien la sabia respuesta de mi subconsciente. Algunas veces quien más solo está, es quien se encuentra más acompañado. La mente, mi mente, tu mente, la mente que formamos, la que imaginamos, cual es real, cual es falsa, si todas se nos presentan de una forma tan tangible que las confundimos entre ellas, ¿Dónde comienza mi mente y termina la tuya? No hay límites reales entre lo que pensamos y lo que somos. No hay dicha sin tristeza. 





domingo, 16 de marzo de 2014

Caos del amor y amor en una sociedad caótica:



Interesante aún más que leer este par de líneas sería comprender la ciencia detrás del amor y la realidad detrás del mismo. ¿Cómo saber si es real algo que pocos sienten y que muchos confunden?. 

La sociedad es el punto de control al instinto animal que llevamos dentro y que nos lleva mediante reglas a "vivir y dejar vivir" omitiendo comportamientos agresivos, intolerantes, destructivos y negativos. El suprimir estos sentimientos-pensamientos, se logra el ciudadano promedio, aquel que frena cuando el semáforo está en rojo o que cruza la calle por el paso peatonal.

La sociedad nos reprime tanto que la publicidad mediática y los controles de los medios a los que estamos constantemente expuestos modifican nuestro comportamiento y las decisiones que tomamos respecto a nuestra vida. Cada símbolo de necesidad se sobrestima, se convierte en algo superficial e invade nuestro subconsciente hasta tal punto de crearnos una necesidad ficticia, la cual creemos tan indispensable que solo la podremos cubrir con un producto el cual hace algunos años no existía o que simplemente es muy similar o totalmente idéntico a aquel que ya poseemos. Las necesidades son un peligro en una sociedad consumista y ordenada.

El amor actúa de la misma forma, creándonos una necesidad de estar con la persona que pensamos es la correcta para procrear o en otros casos, convivir el resto de nuestras vidas. Pero en esto entra un factor muy importante y es que el ser humano no es tan básico como pensamos, no no no. Somo tan retorcidos que nuestra necesidad de amor se intensifica cada vez que perdemos algo o alguien y por si fuera poco sufrimos por ese algo o alguien que en realidad no nos aporta nada beneficioso. 

Estamos llenos de reglas. Reglas de etiqueta en la mesa, reglas de como vestir, mujeres de una forma y hombres de otra forma, reglas para estudiar, reglas para amar y como amar, reglas para caminar, reglas para hablar y por supuesto reglas para escribir. Las reglas son la base de la sociedad, quiero decir, sin las reglas no hay sociedad.

¿Somos libres?, todos creemos ser libres pero somos esclavos de las reglas, de las leyes, de los reglamentos. La anarquía es ficticia, la anarquía no existe, nadie puede evitar seguir las reglas, por que incluso al comer se está siguiendo reglas, incluso al vestirse sigue reglas, incluso al hablar y escribir un idioma  se está siguiendo reglas que un grupo de personas decidió para conservar la calma y paz entre personas y a eso es a lo que se le llama sociedad. 

Esas reglas, esas mismas reglas son las que me impiden amar. Es así como la sociedad se fundamenta además en la fe y creencias de las personas para imponer reglas. De acuerdo con esta afirmación, la biblia es la excusa mas usada. Según lo que nos dicen desde pequeños sobre la biblia es que fue escrita por Dios, pero es que no veo ningún evangelio según Dios, escrito y redactado por él mismo, solo veo evangelios escritos por seres humanos como tu y como yo, quiero decir, si Dios los guió a escribirlos, precisamente es ese Dios al que yo también amo quien me guía a escribir esto. La biblia fue escrita en una época de la historia donde la trata de personas era permitida, así podías vender a tu hija, donde la homosexualidad no estaba permitida y donde las mujeres no debían cortarse el cabello ni las uñas. ¿Que pasaría si se escribiera una biblia ahora?, exactamente lo mismo, se escribirían las costumbres actuales. Los heterosexuales señalan que la homosexualidad es un pecado, pero no señalan que la infidelidad a sus esposas(os) también lo es según "el libro sagrado", también parece que olvidan que hay pedófilos y pederastas en su tan sagrada iglesia y les llaman curas.

Entonces, ¿somos realmente libres?, ¿donde está la libertad que tanto aclamamos?. La sociedad no nos hace libres, solo nos hace participes de un juego en donde el que mejor siga las reglas gana el más vivo gana. El ciudadano promedio rompe 5 o 6 de cada 10 reglas, sean grandes o pequeñas. "No comer o beber dentro de la unidad", "no usar el móvil dentro del recinto" entre otros.

Es así como el amor homosexual es castigado con pena de muerte en países como Arabia Saudí, Emiratos arabes, Irán, Mauritania, Somalia, Sudán del Sur y Yemen, o incluso se castiga con cadena perpetua junto a asesinos, narcotraficantes, violadores y masacradores. ¿como decir que somos libres de amar?, ¿como profesar que el amor es puro y que existe en todos?. Amigo, compañero, no seas hipócrita, no somos libres de amar a quien queramos ni somos libres de hace ro pensar lo que queramos.

¿Que hubiera sucedido si hubieran asesinado a Da vinci por su homosexualidad antes de pintar La Gioconda? ¿Cómo sería el mundo si hubieran asesinado a Alejandro Magno por su homosexualidad? ¿Que sería de las cárceles estadounidenses del estado de Texas si hubieran asesinado a Steven Rusell antes de hacer sus estafas y escapes multiples solo por su orientación sexual? (chiste para alivianar).

El amor, ese amor, entonces ya puedes ver que no es libre, el amor no es libre y la vida que llevamos tampoco lo es. Tenemos la "libertad de elegir", claro, elegir entre las opciones que nos imponen. Si vas a un restaurant y no ofrecen pato a la naranja pero justamente es eso lo que deseas comer, no puedes, simplemente no puedes. Si deseas estudiar medicina pero no tienes el dinero suficiente, no puedes, debes elegir otra cosa. 

Lo cierto de todo esto, es que si se quiere "vivir" se deben seguir reglas, para convivir y para sobrevivir. Descuida nada es tan malo como parece, sin las reglas cualquiera te golpearía, mataría o robaría si así lo deseara. Sin las reglas no habría sociedad y volveríamos a una estructura similar a lo que se cree era la prehistoria.

Actualmente el amor es un caos dentro de una sociedad caótica, muchos sufrimos el caos de amar clandestinamente, otros sufrimos el caos de seguir ideas políticamente incorrectas correctas para los estándares morales. 

La política es otra enfermedad que altera nuestra libertad. Nos hacen creer que elegimos pero no es así, los líderes políticos actuales se alzan sobre cimientos mucho más fuertes y corruptos que el simple voto del pueblo. La sociedad nos da una visión ficticia y nuestro pecado es creerla. Sé perfectamente que no todos estarán de acuerdo con mis líneas, pero la diferencia de puntos de vista es justamente una de las opciones que nos brinda esta "libertad". 

Si soy libre, si el amor es libre, yo podría amar sin importar a quien, si tu fueras libre, no tendrías por que ofenderte por mi orientación sexual, si fuéramos libres realmente, quizás yo no habría escrito esto y por consiguiente tu no habrías leído esto.

lunes, 8 de abril de 2013

El Miedo parte I

No es fácil de explicar cuando ya los hechos hablan por si solos. Ya ni siquiera explicarme he podido, no me convenzo ni a mi mismo y ciertamente eso me preocupa más. En mi mente rondan las tonterías de no volver  a pasar por ello, sin embargo se me hace interesante sentirle en mi garganta y en mi pecho. 

Aparece el miedo, vislumbra con su agónica presencia a la razón y no queda más que aceptar las consecuencias de ello. El miedo a amar, a querer, simplemente a sentir. ¿Quién soy yo para doblar el destino que desde hace siglos está escrito?, o es que ¿simplemente no existe?. ¿Podemos hacer lo que queramos sin que algo ejerza una fuerza correctiva?.

Pude seguir en nuestra maravillosa rutina, más sin embargo, mi pecho no soporta el miedo, o mejor dicho el temor a lo que pueda suceder. Ese corazón que obedece a un subconsciente inmaduro y un poco niñato que aún no comprende que nadie siente como él. Es que si lo supiera, la magia acabaría ahora mismo, las mariposas morirían en mi panza y sería demasiado fácil soltar ese nudo en mi garganta.

Le considero, con respeto, un absurdo sentimiento el amor. No es que lo sintiera, pero sé que dentro de ello había empezado a nacer algo y para ser sincero, ese algo me da miedo. 


Es como sentarse en un sofá y pensar si salir o no de la casa. No saber que hacer. Huir, suena cobarde, sin embargo hacerlo en momentos de felicidad hace que los recuerdos siempre sean maravillosos, de lo contrario sería solo esperar su declive. 

Miedo al amor, algo que podría haberme leído mi mamá antes de dormir. No hay una simple razón para ello, es que es difícil sentir algo en lo que no crees. ¿como pedirle al ateo que lea un rosario?, es extraño, pero mi costumbre es estar solo, no depender de nadie refiriéndome a su amistad o lo que supuestamente llaman amor. ¿Pero si lo sentiste, existe? es que no lo he sentido, pero mi subconsciente juega a soñar y enamorarse,  cosa que no es concretamente agradable. 

Miedo a querer, miedo a fallar, miedo a perderlo todo, miedo a que... pierda incluso mi pasado, miedo a hacer sufrir, miedo a miles de sentimientos que ahora atosigan mi cabeza. Creo que a este punto nada es perfecto, incluso yo sigo siendo aquel niño de 19 años que conocí al empezar este blog.

El miedo a vivir, el peor de los miedos. Por miedo se puede perder grandes cosas, es como no intentarlo, ¿qué pensará de mi?. Nunca quise decepcionarle, de igual forma me decepcionan mis propios pensamientos. ¿Como sostener una brecha tan grande?. La vida es un juego, a veces jugamos con ella y algunas veces, ella juega con nosotros.

martes, 26 de febrero de 2013

La vida en dos tonalidades

La vida ciertamente no siempre es color de rosa, esa es una frase muy repetida en mi país. Se refiere a que no siempre la vida es alegre y divertida, trayendo consigo además muchos momentos que opacan esa felicidad. Cada persona ha cargado sus demonios desde la infancia, son aspectos que nos hacen únicos y que marcan nuestro modo de pensar. Desde niño mis demonios fueron acerca de mi sexualidad, no sabía lo que sentía, no lograba entender por qué me sentía diferente, por que actuaba diferente. 

Eso no cambia al crecer, es que nada lo hará. A nuestros demonios podemos enfrentarlos y vencerlos, pero jamás los alejaremos de nosotros. Mira un poco más cerca y verás a la niña gorda, al niño raro, al niño que llamaban maricón, a la niña que le decían zorra. Son esos demonios que la sociedad encarna y que viven para siempre. Es que debemos acostumbrarnos a que las situaciones pueden ser; Azul, Rosa y no tan Rosa.

No me sentía cómodo con mi sexualidad durante mi adolescencia, tal vez por que en el fondo quería ser normal. Pero ¿quién define lo que es normal y anormal? ¿Que aspectos incluye lo que algunas personas llama normal? ¿Todo lo que es diferente a lo que conoces debe ser estrictamente anormal?. Imagina para un joven de solo 14 años pensar en todas esas cosas, tratando de pensar y actuar coherentemente y de acuerdo a lo que establece la sociedad. Me sentía diferente, era diferente. La gente decía sin yo preguntar, que la homosexualidad es un pecado, es malo, es anticristo y es solo para personas pervertidas. Yo jamás me sentí pervertido, no quería ser pecador, ¿era malo solo por el hecho de sentir diferente?, no había amado a nadie ni cometido algún pecado, pero ¿aún así era malo?, siempre me preguntaba ¿ser así es tan malo como ser un asesino o un violador?.

La sexualidad es un tema para debatir por largas y largas horas, pero no es el tema central de este texto. A decir verdad, solo quería compartir mis demonios, quienes pude vencer pero que aún me acompañan. En la actualidad acepto mi orientación sexual, así como lo hacen mis amigos y mi familia. De igual manera siempre habrán prejuicios que manchen lo que eres, en lo personal siempre me sucede. Un prejuicio al que debo afrontar a diario es a "los gays son promiscuos y se contagian de enfermedades". No negaré jamás que los gays son promiscuos, tal cual como lo son los heterosexuales. ¿Por que separar por orientación sexual?, sabiendo que en algún momento de la vida, la gran mayoría de personas heterosexuales han sido infieles, le han sido infieles, han oído el cuento de la amiga que anda con dos hombres a la vez o el amigo que se acuesta con todas de la universidad y así infinidad de ejemplos. ¿Por que no aceptar de una buena vez que la promiscuidad es una opción tanto para homosexuales como para heterosexuales?.

He visto ambas caras de la moneda, desde el hombre temeroso y asqueado de los homosexuales hasta los Hombres (quienes merecen ser llamados de tal forma) a quienes no les produce ningún inconveniente relacionarse socialmente con personas homosexuales y que respetan la orientación de cada quien.

El título de este texto viene a ser una representación de la película de origen Venezolano-española que lleva por nombre "Azul y no tan Rosa", dirigida por Miguel Ferrari, actor y quien con la misma se estrena como director en la pantalla grande. Esta, fue una de las pocas producciones que me han hecho ir una y otra vez a verla en la pantalla grande, específicamente para este filme, trece veces. Aunque ciertas actuaciones no son del todo convincentes y la trama se torna predecible, no deja de asombrarte, de hacerte llorar y así mismo de reír. Desde su inicio con una coreografía teatral, sientes como la piel se eriza y conforme van pasando los minutos te das cuenta que llega el final, con un texto a cargo de la actriz Hilda Abrahamz que te deja un sabor muy dulce en la boca.

No importan los estigmas sociales a los que nos afrontemos, debemos ser igualmente respetuosos, no podemos pedir respeto al homofóbico agrediéndolo. Si, es difícil de entender para algunos, pero si queremos una sociedad tolerante, empieza a serlo tu mismo(a), no insultes al homofóbico que te señala, no ganarás nada insultándolo de vuelta. 

Para los gustos, están los colores.

En un segundo

Un segundo suena realmente poco, una espera simbólica. Un segundo para muchos no es nada, no tiene algún significado. Nunca suelo pensar en lo que vivo cada segundo de mi vida. Algunas veces un segundo no significa nada para mi y me resisto de darle importancia cualquiera.


 Sin embargo, es inevitable pensar lo que acontece cada segundo de nuestras vidas. Al ver la aguja del reloj moverse imagino que en este segundo alguien en el mundo está muriendo con lágrimas en los ojos, alguien se intenta suicidar, alguien da el "si" en su boda, alguien golpea a quien ama, alguien es diagnosticado con cáncer o VIH/SIDA, alguien es asesinado, alguien es torturado, alguien acaba su cigarrillo, alguien pisa un chicle, alguien es robado, alguien sufre un accidente de transito, alguien se divorcia de quien ama, alguien se suicidó, alguien asesinó y alguien hace al amor. Piensa que cada cosa escrita en este texto acaba de suceder mientras lo leías.

Tal vez no damos importancia a un segundo de nuestras vidas, pero debemos recordar que, todo puede cambiar en un segundo.


miércoles, 16 de enero de 2013

Hasta en la otra vida...

Recuerdo esos días de alter egos y tonterías mezcladas con risas y llanto. Tu eres quien me ha acompañado en mi viaje, sin embargo, hoy al levantarme de mi cama y mirar por la ventana no pude ver tu sonrisa. El sol se oculta nuevamente y una amistad se fue. Amiga mía, ya nada es igual. Pienso cada hora del día en los hechos que llevaron a esto, no encuentro la razón para que el destino en sus movidas te arrebatara de mis brazos y de mi cuaderno de vida. 

Ya nada queda amiga mía, no quedan ni risas ni llanto. Tu mi familia inestable, mi sol vespertino, ¿estás allí entre las líneas de mi vida? ¿debo aprender a leerte entre líneas?. Las serpientes ahora toman de tus piernas, se nos dificulta caminar, sin embargo no hay razón para aún en la distancia que pueda existir entre nosotros, las locuras que nos caracterizan puedan hacer su aparición. 

Las bases de nuestras vidas, no se basan en solo nosotros, pero somos parte de la misma, no hay duda, lo especial de tus ojos verdes mirándome al decir que me quieres es la realidad intangible de lo que somos. El verte en mi cabeza me hace no perderte del todo. Soy aquel que mientras te despistas cuida de tu esencia y de tu vida, duele perderte, duele no verte, la vida sigue. Amiga mía, hermana mía, estarás siempre.

Confía en mi y en los sueños intergalácticos que te confesaba mientras compartíamos una copa de vino. Te quiero amiga mía, te amo.

martes, 15 de enero de 2013

La vida a pasos de gigante

Comencé este blog a los 19 años, al leerlo en retrospectiva, noté una gran diferencia, poco a poco mientras avanzaba a mis primeros  textos, se notaba la inmadurez entre líneas, se sentía como una especie de diario sin tomar en cuenta el orden de ideas y la gramática.
 Me siento totalmente diferente, me veo diferente. No soy el mismo chico aquel de 19 años que tenía una visión errónea de la vida y que solo le importaba la diversión. Mi mente y cuerpo evolucionaron, no hay otra manera de describirlo, me siento pleno, leo dolor, leo amor,leo lágrimas y leo diversión. ¿como es posible que en tres años cambiara tanto?. Realmente en estos 3 años, desde que comencé a escribir en un blog, viví demasiadas cosas, me enamoré por primera vez, amé por primera vez, sufrí de amor, en la facultad realicé tantos tratamientos y logré una relación tan cercana y agradable con mis padres además les dije mi orientación sexual. Siento que ahora soy yo mismo, siento plenitud, me siento diferente.

En estos años me he planteado muchas metas, metas de mediano y largo plazo, metas a las que poco a poco me les voy acercando. Me encanta haber crecido como persona y como profesional en este tiempo, creo que evolucioné frente a ustedes quienes leen el blog, me siento feliz al saber que justo ahora soy lo que siempre he querido ser, soy kris, soy kristofer que ama el vino y reír siempre. Soy quién plasmó tres años enteros de vida en la internet a merced de los desconocidos brindándoles mi historia.

martes, 1 de enero de 2013

Apio Verde Tuyo (Happy Birthday to you)


El autor, para la lectura de este texto recomienda hacerlo detenidamente, sentado(a) en su cama y a solas en lo posible.



Es curioso, la gran cantidad de  festividades que existen y la emoción y dedicación que les damos, pero vamos, no pretendo descalificarlas, al contrario debo confesar que aprovecho cada una de ellas como excusa para festejar, socializar y disfrutar de alguna que otra copa (si, una que otra). Una de las festividades que tiene en común el mundo occidental con las tierras del sol naciente, se relaciona con nuestra llegada al  mundo terrenal, el inicio de la vida parece ser tan importante para algunas personas que planifican su aniversario con meses y meses de anticipación, todo con el fin de que ese día tan esperado o tan temido según el caso, sea memorable.

El cumpleaños claramente solo se celebra en vida, una vida que el autor de este texto les desea plagada de amor, sonrisas, y muchos años más de experiencia que hagan de ustedes grandes personalidades.


 Generalmente, se acostumbra dar regalos al cumpleañero y hacer juegos de diversa índole, es en realidad, de alguna manera, una forma  muy común de mostrar nuestro afecto hacia tal persona. En mi caso, un texto es lo que les puedo ofrecer. Una vez leí que “cuando celebramos una vida, lo hacemos en su punto de mayor impacto sobre el mundo”. Si, que mejor que en ese momento para demostrarles cuán importantes son para nosotros, cuanto les apreciamos o amamos, algunas veces se desea darles el mejor día de sus vidas y claro, ese es el punto de festejar el aniversario de vida. Pero debemos pensar detenidamente ciertos detalles, damos demasiada importancia al nacimiento cuando desde algunos meses atrás, se formaba su cuerpecito, pueden ser sus ojitos marrones, sus labios y su boca para poder dar sonrisas que alegran inexplicablemente a algunas personas, sus piernas y sus manitas capaces de dar abrazos que muchas personas aprecian recibir, se establece un sistema nervioso, cardíaco, circulatorio y respiratorio tan complejos, que juntos dan forma a esa persona que celebra su cumpleaños.

Deberíamos celebrar la concepción y la gestación, algo tan complejo y tan, sinceramente espectacular. Por lo tanto deberíamos festejar cada día del año, cada hora, cada segundo, darle amor y felicidad a cada persona como cumpleañero potencial, sí, deberíamos. 

Sin embargo, esa es exactamente la misma razón por la que sólo se celebra el nacimiento, es que durante la gestación, no es un ser único, aún se encuentra dentro y depende totalmente de su madre, ¿como festejar como punto de mayor impacto cuando aún es parte de otro ser viviente?. Al nacer, el bebé ya existe como ser independiente, ya come, bebe, respira, está vivo, ya es un ente distinto a su madre. Por tal razón el nacimiento es el punto de impacto a la individualidad de cada persona. Es eso mismo, por lo que hoy,  según sea el caso, celebras tu cumpleaños con tus seres queridos.

No hay cumpleaños perfecto, vamos a estar claros, tampoco hay sorpresas perfectas, no hay pasteles de cumpleaños perfectos, excepto claro, los que el autor hace. Es que cuando todo es perfecto, el adjetivo deja de tener importancia por lo común que se considera. Cada día es perfecto, cada día se celebra la existencia, créeme, cada día son recordados(as) por alguien, ese es el impacto en el mundo.  


Tú, por ejemplo, al celebrar tu cumpleaños, debes haber pensado ¿que he logrado hasta hoy en estos años de vida?, la vida te responderá con mucha facilidad, verás que cada mensaje, llamada recibida o incluso una historia, representará la cantidad de personas a las que has llegado a importarle, las que te aman incondicionalmente, sin fechas ni parámetros.

Descubrirás que una fecha no aplica sentimientos, al contrario, los sentimientos no tienen espacio ni tiempo, y lo digo así por que no importa donde puedan estar o que momento de su vida sea, los sentimientos si son reales estarán allí para cuando más los necesites. Sin embargo hay fechas dedicadas a infinidad de propósitos, en estos casos, fechas donde una persona se dispone frente a un pastel multicolor (puede ser) con el propósito de soplar una (o cientos) de  velitas que marcarán, simbólicamente, un año más de vida.

Al autor le encantaría no perderse fechas como estas cuando de personas queridas se trata, sin embargo expresa que cada cosa tiene su razón de ser, aunque a veces duda del destino, sabe que la vida se trata de meras coincidencias, coincidencias que tuvieron que surgir, que tuvieron que acoplarse por que el tiempo tan intangible y tan gracioso solo gira en círculos sobre el reloj.

Un cumpleaños, fechas, sentimientos, maneras y caminos. No importa, son maneras de recordar el interés y cariño de las personas. Cada cumpleañero hoy, descubrirá nuevas maneras de construir una vida mejor, nuevas maneras de solventar lo destruido y mejorar lo bueno de la vida.

Un cumpleaños, un(a) cumpleañero(a), sólo eso basta, para que el cielo sonría, la luna madrugadora ilumine y esta historia les acompañe.


Felices cumpleaños, miles de regalos y felicidad, con sus familias, pareja, hijos y amigos. Disfruten y empiecen a valorar los que en fechas como estas, los acompañan y recuerdan.

domingo, 30 de diciembre de 2012

El escritor

Recuerdo hablar de Alter egos, recuerdo risas y enojos, tonterías y cosas relevantes, cosas decisivas y absurdas. Como no recordarlo cuando los versos toman hora y mi memoria es corta. Momentos de lucidez para decirte cuanto había olvidado, es importante, al menos para mi, las memorias o recuerdos, fuere cual  fuere.

Si me preguntaran ¿cual es el único requisito necesario para ser escritor?, seguramente mi respuesta sería “aprender a sufrir”, sufrir de cualquier cosa , así mismo lo he plasmado en textos anteriores, sufrir de felicidad, de amor, de miseria, de alegría, libidinosidad, en fin, lo que es igual, vivir intensamente. Sinceramente lo creo así, lo creo necesario, todo escritor necesita exteriorizar lo que padece, sea bueno o malo. Como alguna vez dijo un amigo escritor “si no escribes tu firma entre líneas, si no llevas tus problemas a tus historias, si no llevas la daga del dolor incrustada en tu mente, entonces solo haces cuentos” ¿será cierto?, no lo sé, pero lo que llegas a escribir con una pluma cargada de sentimientos jamás tendrá comparación a lo que se escribe por escribir. 
¿Que sería de mi sin un blog en el cual reflejar mi escritor amateur interno?, ¿que sería de mi si no pudiera desahogar lo que tantas noches me ha ocasionado insomnio?. Recuerdo que un profesor de Psicología de la Universidad de Los Andes, Mérida-Venezuela, me preguntó que era lo que más deseaba, aparte de graduarme como odontólogo, bajé la mirada al suelo como siempre lo hago, no se en realidad el por qué de mi timidez, sin embargo sonreí, me levanté de mi asiento y caminé hacia unos libros que tenía sobre el escritorio, había uno muy llamativo, con una fotografía macro de un hermoso ojo verde azulado, cuyo título no es relevante en estos momentos, se lo di y le dije “no hay nada en el mundo que quiera más que ver un libro con mi nombre, una obra de arte, tributo a la mente y aunque no sepa con certeza si logre realizarlo, en algún momento espero ver mi mejor esfuerzo hecho realidad”. 

No es necesario repetir que el que escribe no es escritor y aún así, regala sus vivencias en sus textos, a fin de cuentas, es lo mejor que puede llegar a ofrecer. Para cualquier escritor, sus relatos son los mejores regalos. Así, cuando otorga uno, otorga parte de su alma en paralelo. Es difícil de explicar algunas veces ese apego del escritor a sus relatos, comparable solo al del músico a sus partituras y sus notas. Ambas cosas, obras de arte que llevan la mente muy lejos del cuerpo.
Tal vez sea mi obsesión o mi completa naturalidad la que me hace siempre acompañar mis textos con una canción. Es la manera en que puedo exteriorizar con absoluta sinceridad, mi acontecer y lo que a mi mente llega. Justo ahora, es época de festejar y de sonreír a los espejos sintiéndose Brad Pitt en el caso nuestro y Heidi Klum en el de ellas. Es navidad, hermosa ocasión para brindar con un buen Malbec que un excelente año se nos va y se acerca uno mejor, Feliz Noche vieja a todos! Nos leemos el año que entra.