jueves, 28 de abril de 2016

Si los sueños fueran historias y las historias solo sueños

Hoy desperté y mi vida había vuelto a cambiar. Destruí un futuro y soy culpable de ello.

Hola, espero estés bien, he levantado mi cabeza a ver el pasado y me he convertido en alguien extraño, alguien que odio, es decir, soy aquello que odié tanto tiempo. Cometí un grave error y perdí alguien valioso para mí, tan valioso que vi mi futuro con él. Así empieza esta historia y así fue como la destruí.

Quizás no me perdones nunca, quizás tus labios mencionen el hecho de disculparme, pero, y ¿tu alma?, acaso ¿serás capaz de perdonar algo tan doloroso sinceramente? Jamás es la palabra que se pasea por mi mente. Quizás jamás vuelva a tus brazos y el viento levante las cenizas de lo que sentimos y las esparza por el mundo, dando vueltas a lo largo y ancho del planeta, contando una historia, contando nuestra historia.
Se dice soy aquel que destruye lo que construye, tienen razón. Estoy en caída libre, las verdades ya no son verdades y las mentiras son muros fabricados de roca solida jamás tallada, jamás tocada, jamás llevada a escombros. Como callar esas voces en mi cabeza, como decirles silencio, como decirles que ya te dije cuanto te quiero, que ya te dije que no habrá día que no te pida perdón por haber quemado esa página de un libro donde tú y yo estábamos dibujados.
Ven, no te vayas, no cierres la puerta en mi rostro, simplemente no la cierres, quiero cruzarla contigo siempre, no sueltes mi mano, no lo…hagas que mi mundo pierde su color, se vuelve gris, ese color cemento opaco que me lleva a una realidad donde lo único capaz de animarme es recordarte. Dale color a mi vida que aún necesita ser pintada, aun cuando tu suave pincel se haya dañado con la tela de mi cuadro y ya no pinte tan bien como antes, quisiera pintaras mi vida nuevamente, entre pintura y pintura tu pincel quizás vuelva nuevamente a ser tan suave como debe.
Siento haberte hecho derramar lágrimas por mi culpa, pagaré cada una de ellas con las mías, no hay manera ni razones para haber sido tan cruel con alguien quien te confió su corazón. Lo quebré, pero como profesional en la odontología en mi día a día debo reparar piezas destruidas y tratar de convertirlas nuevamente en obras de arte, tan perfectas como en antaño, déjame tratar de restaurar ese corazón que tan temeroso me confiaste.

Te quiero, dos palabras que surgieron en mi tan naturalmente contigo. Cada mañana al despertar es lo primero que pasa por mi mente, jamás te lo seguiría diciendo si no fuera de esa manera. Quiero un futuro tan maravilloso como esas historias que escribimos y nunca revelamos. Quiero tenerte a mi lado y saber que cuando lo necesite tendré tu mano apretando fuertemente la mía.
Como puedo dejarte ir si fuiste mi felicidad, eres tú, no hay nadie más. Déjame abrazarte cada noche, déjame ser quien de nuevo te abrace cada segundo del día, déjame ser quien acelere tu corazón de la felicidad. No quiero herirte nunca más, no lo haré. Oír tu voz, ver tu rostro, no hay momento contigo que pueda borrar, como borrar de mi vida alguien tan maravilloso. Como podría no volver a verte, ¿cómo podría?

El viento golpea fuertemente la ventana, una sonata se oye levemente y a lo lejos logro divisar a alguien de pie, no sé quién es, siento miedo, no sé quién es, la luz comienza a hacerse más evidente al igual que su rostro, un rostro tan casual para mí que suelo verlo cada día en el espejo. Le pregunto qué ha pasado y ni siquiera él logra explicarse que ha pasado. Nunca establecí un juego, jamás quise jugar, puede que digas que lo hice, te comprendo, no fue nunca mi intención.